Alpine A110 eléctrico: ligereza sin concesiones
El icónico coupé deportivo francés cambiará su motor de combustión por baterías en 2026. Según Alpine, la ligereza y el placer de conducción seguirán siendo su sello. Es más, la marca sostiene que por fin ha llegado el momento de que el A110 compita en una liga donde la emoción ya no depende del ruido del escape.
El director ejecutivo de Alpine, Philippe Krief, exingeniero de Ferrari, ha confirmado que el A110 eléctrico debería pesar en torno a 1450 kilogramos. Conviene subrayar la cifra: un Porsche Cayman GTS de gasolina se mueve en ese mismo rango. Para un coche eléctrico, suena casi a desafío.
Alpine apunta a una autonomía de hasta 600 kilómetros con una sola carga. La carga rápida también está en la hoja de ruta: la batería pasará del 20 al 80 por ciento en unos 20 minutos. Son datos importantes, pero la marca insiste en que no son el verdadero titular.
Una de las decisiones más interesantes es la ubicación de la batería. Los ingenieros han descartado el habitual montaje en el suelo, que habría obligado a elevar la carrocería. En su lugar, los módulos se sitúan tras el habitáculo, justo donde iría el motor en un deportivo de motor central.
El resultado es equilibrio y proporción. Esta disposición permite una distribución de pesos casi ideal y mantiene el coche bajo y agresivo. Un deportivo eléctrico que no parece un utilitario sobreelevado ya es, de por sí, una pequeña victoria.
Las versiones de acceso contarán con dos motores eléctricos y mantendrán la propulsión trasera. Cada motor moverá una rueda trasera, lo que permitirá un control de par muy preciso. También se prepara una variante de tres motores, con una unidad adicional en el eje delantero para ofrecer tracción total.
Alpine está desarrollando una plataforma completamente nueva para el A110. En teoría podría albergar un motor de combustión, pero Krief deja claro que no hay prisa por ese camino. El foco está en la propulsión eléctrica, y ya no suena a experimento pasajero.
Esta arquitectura no servirá solo para un modelo. Alpine planea derivar de ella un gran turismo de cuatro plazas, un crossover de mayor tamaño e incluso un A110 descapotable. En ese sentido, el A110 eléctrico es más un punto de partida que un final.
Mientras muchos rivales inician su electrificación con buques insignia pesados y potentes, Alpine toma otro rumbo. La marca francesa prioriza el control de masas y las sensaciones al volante por encima de los récords y la aceleración en línea recta. Si cumplen lo prometido, el Alpine A110 eléctrico podría ser ese raro deportivo que no esconde su carácter tras la electricidad, sino que lo afila.