Apple CarPlay se prepara para reproducir video en el coche
Apple está a punto de derribar una de las últimas barreras entre el smartphone y el automóvil. Hasta ahora, CarPlay funcionaba bajo una estricta política de mantener la vista en la carretera. Sin embargo, recientes hallazgos en el código y nuevos planes de desarrollo sugieren un cambio de filosofía: Apple abre la puerta a la reproducción de video.
La próxima generación de Apple CarPlay se está diseñando para dar la bienvenida a los servicios de streaming dentro del habitáculo. En lugar de limitarse a una fila estática de iconos familiares, el sistema renovado tomará el control de todas las pantallas del vehículo, incluidas las del lado del pasajero. La ambición es evidente: CarPlay ya no quiere vivir dentro del salpicadero, quiere definirlo.
Los ingenieros de Apple están incorporando salvaguardas. El video solo se reproducirá cuando el coche esté en modo Parking o durante la carga. La nueva arquitectura permite mostrar contenidos distintos en las pantallas del conductor y del pasajero, separando la navegación del entretenimiento. Los usuarios podrán reflejar contenido directamente desde su iPhone a la pantalla del coche, una función que antes requería trucos no oficiales o módulos de terceros.
El sistema monitoriza la velocidad y la posición de la palanca de cambios, cortando la imagen en cuanto el coche se pone en marcha. Apple sabe que los reguladores están atentos, y también los fabricantes de automóviles.
Esto no es filantropía. En una época donde la atención es la moneda más valiosa, Apple no puede permitirse que sus usuarios miren una pantalla en negro mientras esperan en un cargador. Los propietarios de Tesla ya ven películas durante las paradas de carga. Apple quiere que su ecosistema sea igual de atractivo, incluso cuando el volante es irrelevante por un rato.
La ironía es evidente. Hemos llegado a un punto en el que el valor percibido de un coche depende menos de los caballos de fuerza y más del tamaño de la pantalla y la velocidad del procesador. Apple parece decidida a controlar la capa de software sin fabricar el vehículo, relegando a los fabricantes a simples proveedores de hardware que solo aportan la carcasa para la experiencia digital de Apple.
Es un cambio de poder sutil. El emblema en el capó sigue importando, pero la interfaz que brilla tras el cristal pronto podría importar aún más.