Bugatti prepara un hiperdeportivo W16 con ADN de Tourbillon y Bolide
El Programme Solitaire de Bugatti ya podría encaminarse hacia su tercer modelo a medida. Según The Supercar Blog, el nuevo coche combinará el lenguaje de diseño del Tourbillon, la agresividad de circuito del Bolide y la ingeniería W16 de la era Chiron. Sería un puente simbólico para Molsheim, que mantendría vivo su motor más célebre justo cuando la gama principal de Bugatti avanza hacia un futuro híbrido con motor V16.
El W16 todavía no se despide
Bugatti construye su futuro alrededor del Tourbillon, cuyo V16 atmosférico de 8,3 litros, tres motores eléctricos y batería de 25 kWh entregan en conjunto alrededor de 1,3 MW y permiten más de 60 km de autonomía eléctrica. El Programme Solitaire, sin embargo, da margen a la marca para utilizar motores y chasis ya existentes y crear coches únicos para clientes que buscan algo más radical que un modelo de producción convencional.
Este nuevo proyecto encaja exactamente en esa lógica. La filtración apunta a que el coche mantendrá una base técnica derivada del Chiron y utilizará el W16 de 8,0 litros con cuatro turbos. Si Bugatti opta por la misma configuración empleada en el Brouillard y el F.K.P. Hommage, la potencia rondaría los 1177 kW. No igualaría los aproximadamente 1,3 MW del Tourbillon, pero el W16 ofrece algo que el V16 electrificado no puede replicar: el enorme corazón mecánico de la vieja Bugatti, el empuje de sus cuatro turbos y la continuidad de la familia Chiron.
El Tourbillon le da el rostro, el Bolide le aporta la actitud
The Supercar Blog describe el coche como una mezcla de Tourbillon y Bolide. Eso no implica un híbrido técnico. Suena más bien a una fórmula de diseño. Del Tourbillon tomaría la amplia parrilla de herradura, unas proporciones más bajas y limpias y la línea fluida característica de Bugatti. Del Bolide heredaría las firmas luminosas en forma de X delante y detrás, una postura baja de coche de circuito y un tratamiento aerodinámico más extremo.
Para Bugatti, esa combinación tiene sentido estratégico. El Bolide estuvo limitado a 40 unidades solo para circuito y costaba 4 millones de euros antes de impuestos, mientras que el Tourbillon llegará a la carretera en una serie de 250 coches, con un precio de partida de 3,8 millones de euros antes de impuestos. Solitaire se sitúa en algún punto entre ambos, no por volumen, sino por significado. No vende al cliente la vuelta más rápida. Vende singularidad.
Por qué importa en el panorama global de los hiperdeportivos
En la cúspide del mundo de los hiperdeportivos, la potencia por sí sola ya no zanja la discusión. El Rimac Nevera R entrega 1571 kW y alcanza los 100 km/h en 1,72 segundos. El McLaren W1 utiliza un sistema híbrido de 938 kW, mientras que el Ferrari F80 se mueve en la zona de los 895 kW. Koenigsegg responde con el Jesko Absolut, cuyo V8 de 5,0 litros produce hasta 1193 kW con combustible E85.
La respuesta de Bugatti no es simplemente otra guerra de caballos. Solitaire muestra a Molsheim desplazando la batalla hacia un territorio más caro y más personal. Ferrari, McLaren y Koenigsegg fabrican series limitadas. Bugatti convierte un encargo de cliente en un modelo con entidad propia. Desde una perspectiva europea, eso importa. Molsheim defiende el lugar del hiperdeportivo francés en un momento en que las prestaciones eléctricas llegan desde Croacia, la tecnología híbrida de circuito desde Italia y el minimalismo aerodinámico desde Suecia.
La presentación podría llegar entre el segundo y el tercer trimestre de 2026
Los rumores apuntan a un debut a finales del segundo trimestre de 2026 o a comienzos del tercero. Bugatti no ha confirmado oficialmente el coche, de modo que el nombre, la potencia final, el precio y su homologación para carretera siguen siendo incógnitas. Aun así, la lógica del Programme Solitaire ya ofrece una pista clara. Este Bugatti no necesita reemplazar al Tourbillon ni al Bolide. Su misión es afilar una vez más las últimas emociones de la era W16, para un círculo muy reducido de clientes.
Ficha técnica provisional
Base prevista: arquitectura W16 del Chiron, no la nueva plataforma híbrida V16 del Tourbillon.
Motor: probablemente un W16 de 8,0 litros con cuatro turbos, con modelos Solitaire anteriores en torno a 1177 kW.
Diseño: parrilla de herradura y proporciones del Tourbillon, gráficos en X y postura aerodinámica inspirada en circuito del Bolide.
Posicionamiento: unidad única para un cliente dentro del Programme Solitaire, no un modelo de serie limitada convencional.
Contexto europeo: Bugatti utiliza la tradición del carrozado a medida para diferenciarse de la rivalidad centrada en prestaciones del Ferrari F80, McLaren W1, Rimac Nevera R y Koenigsegg Jesko Absolut.