El Ford Capri recibe la actualización que necesitaba: más potencia y más autonomía
La actualización del Ford Capri ha llegado rápido y justo donde el crossover eléctrico de acceso más lo necesitaba. Ford ha dotado a la versión básica de una nueva batería LFP de 58 kWh, ha elevado la potencia a 140 kW, o 190 CV, y ha llevado la autonomía WLTP hasta un máximo de 463 kilómetros. Los pedidos ya están abiertos.
Qué cambia en el Ford Capri
Hasta ahora, el Capri más asequible ofrecía 125 kW, o 170 CV, 310 Nm, una batería de 52 kWh y una autonomía máxima de 393 kilómetros. Ford eleva ahora la potencia a 190 CV, incrementa el par a 350 Nm y recorta el 0 a 100 km/h de 8,7 segundos a 8,0. La batería LFP también aporta una ventaja práctica, ya que Ford asegura que esta química permite cargar al 100 por ciento con menos preocupaciones y apunta, además, a una mayor durabilidad.
Más tecnología, menos líos al aparcar
La actualización de marzo no se queda en el sistema de propulsión. El Ford Capri incorpora control de crucero adaptativo con reconocimiento de semáforos, un asistente de marcha atrás que recuerda hasta 50 metros de recorrido, un asistente de aparcamiento con aprendizaje capaz de guardar hasta cinco maniobras, un sistema de monitorización del conductor y un modo de conducción con un solo pedal. Pro Power Onboard también permite usar la batería de tracción para alimentar dispositivos externos con hasta 2,3 kW, mientras que la pantalla SYNC Move de 14,6 pulgadas pasa a funcionar sobre una plataforma basada en Android más fluida. Ahora el coche intenta aparcar, cargar y pensar un poco más por sí mismo, lo que en teoría deja al conductor más tiempo para centrarse en conducir.
El precio mantiene al Capri por encima del Explorer
La página de modelo de Ford en Alemania sitúa el Capri desde 42.400 euros. En esa misma página, el Explorer eléctrico arranca en 39.900 euros. Eso deja una diferencia de unos 2.500 euros, así que el Capri sigue pidiendo un extra por su silueta más tipo coupé. La nostalgia puede ser gratis, pero el departamento de diseño la sigue cobrando en la factura.
Este movimiento deja bastante clara la estrategia actual de Ford. En lugar de perseguir una gran revolución, opta por una evolución cuidadosa y quirúrgica. El 28 de enero, Ford mejoró el hardware de la versión Standard Range. El 12 de marzo, dotó al Capri de más sistemas de asistencia a la conducción, capacidad de alimentación externa y una interfaz actualizada. El resultado apunta a un coche pensado para compradores a los que les importa menos el nombre clásico en el frontal y más lo que cuenta en el día a día: autonomía, comodidad de carga y facilidad de uso.