Honda sacude el mercado: rebajas y embrague electrónico
Honda ha decidido mostrar todas sus cartas al inicio del año, anunciando una ambiciosa gama de 15 modelos de carretera que llegarán a los concesionarios en 2026. La gran novedad es la expansión de la tecnología E-Clutch a la popular CB750 Hornet. Este sistema permite cambiar de marcha sin tocar la maneta del embrague, un intento más de la marca japonesa por acercar el motociclismo a quienes no dominan —o no quieren dominar— el embrague tradicional.
Más allá de las novedades tecnológicas, Honda ha sorprendido esta vez con una dosis inusual de realismo en sus precios. En lugar de las subidas habituales, la marca ha rebajado el precio recomendado de varios modelos clave. Por ejemplo, las CB500 Hornet y CBR500R cuestan ahora unos 900 euros menos, mientras que las versiones de 650 cc con E-Clutch bajan en torno a 600 euros. Está claro que Honda quiere tentar a los propietarios de motos pequeñas para que den el salto a deportivas más potentes sin que el bolsillo sufra demasiado.
La renovada CB750 Hornet es la primera de su serie en combinar el embrague electrónico con un sistema de acelerador electrónico, lo que debería traducirse en un control aún más preciso. Pero Honda no se olvida de los puristas: la CB1000 Hornet SP, con su potencia bruta de litro, y la sofisticada Fireblade SP, orientada a circuito, también regresan para quienes prefieren la agresividad a la practicidad diaria.
Pese al discurso corporativo habitual sobre innovación y "placer de conducción", este movimiento es, en el fondo, una jugada pragmática para defender cuota de mercado. Ofreciendo desde la modesta XR150L hasta la lujosa Gold Wing, y facilitando el acceso con precios más bajos y operación simplificada, Honda busca mantener su liderazgo en un segmento donde la competencia no da tregua. Los nuevos modelos llegarán a los concesionarios entre enero y febrero, dejando tiempo a los aficionados para decidir si prueban el embrague electrónico o siguen fieles a lo clásico.