El mercado europeo cae, pero los eléctricos avanzan
El mercado de coches nuevos en la Unión Europea arrancó el año con el pie izquierdo. A pesar de que el año pasado ya fue flojo y de ciertos signos de estabilización económica, las matriculaciones de enero volvieron a caer.
Mientras tanto, la transición estructural lejos de los motores de combustión interna sigue acelerándose.
En enero se matricularon 799.625 turismos nuevos en la UE, lo que supone un descenso del 3,9 por ciento respecto al mismo mes del año anterior. Sin embargo, bajo esa caída general, la mezcla de motorizaciones cuenta otra historia.
Los eléctricos ganan terreno
La demanda de modelos de gasolina y diésel sigue perdiendo fuelle, mientras que los vehículos electrificados consolidan su posición.
Los eléctricos puros aumentaron sus matriculaciones un 24,2 por ciento y ya representan el 19,8 por ciento del mercado. Los híbridos enchufables crecieron aún más rápido, un 28,7 por ciento, alcanzando una cuota del 9,8 por ciento.
Los híbridos convencionales siguen siendo la alternativa preferida: sus ventas subieron un 6,2 por ciento y ya acaparan el 38,6 por ciento del mercado.
En conjunto, los modelos electrificados ya suponen la mayoría clara de las nuevas matriculaciones en la UE. La transición ya no es un experimento: es una realidad estructural.
Los grandes mercados lastran la media
El descenso global se explica sobre todo por la debilidad de los principales mercados automovilísticos europeos, donde la incertidumbre económica sigue condicionando al comprador.
País Variación (%)
Alemania -6,6%
Francia -6,6%
Italia +6,2%
España +1,1%
Alemania y Francia registraron idénticas caídas del 6,6 por ciento, lastrando el total de la UE. Italia fue a contracorriente, creciendo un 6,2 por ciento, mientras que España apenas subió un 1,1 por ciento.
Estas diferencias reflejan la recuperación desigual en el bloque. Incentivos fiscales, ayudas nacionales y el ánimo económico local siguen marcando las decisiones de compra.
Un mercado en plena transición
Las cifras de enero muestran un mercado atrapado entre la cautela y la transformación. La demanda general sigue siendo frágil, pero quienes compran apuestan cada vez más por opciones electrificadas.
Para los fabricantes, el mensaje es claro: el crecimiento de volumen será esquivo a corto plazo, pero la dirección está marcada. La era del dominio absoluto de la combustión se apaga, sustituida por un panorama más complejo y electrificado.