Mitsubishi recupera el Pajero y apunta al Land Cruiser
Mitsubishi ha confirmado el regreso del nombre Pajero. El nuevo todoterreno debutará en otoño de 2026 y utilizará el chasis de largueros de la pick-up Triton/L200. No es solo un ejercicio de nostalgia. Es el intento de la marca de recuperar terreno entre los 4x4 serios, donde hoy marcan el ritmo el Toyota Land Cruiser y el Land Rover Defender.
El Pajero vuelve como buque insignia, no como un SUV blando
La primera información oficial de Mitsubishi deja una cosa clara. El nuevo Pajero no será un crossover amable con estética aventurera. Se asentará sobre el chasis de largueros de la pick-up Triton/L200, recuperará el nombre Pajero y celebrará su debut mundial en otoño de 2026. Regresa al mercado global cinco años después de que el modelo anterior dejara de producirse fuera de Japón.
El giro es importante. La tercera generación del Pajero abandonó en 1999 el chasis de largueros y apostó por una carrocería monocasco más ligera con suspensión independiente. Mitsubishi vuelve ahora a una lectura más tradicional del todoterreno, donde la resistencia del bastidor, el recorrido de suspensión y la tolerancia a la carga pesan más que la ligereza o el tacto de turismo.
La base del Triton aporta solidez, pero el Pajero tendrá que ir mejor en carretera
Mitsubishi afirma que el nuevo Pajero utilizará el robusto chasis de largueros del Triton, aunque tendrá una cabina propia y suspensiones delantera y trasera específicas para el modelo. Esa frase importa más que la primera imagen de adelanto. La marca no quiere fabricar una pick-up con la parte trasera cubierta. Quiere un buque insignia capaz de combinar auténtica capacidad off-road con mayor confort sobre asfalto.
El donante parece solvente sobre el papel. El motor más potente del último Triton es un 2.4 turbodiésel 4N16 de 150 kW y 470 Nm. Frente a su predecesor, la sección del bastidor ha crecido un 65 %, la rigidez a flexión un 60 % y la rigidez torsional un 40 %. El sistema Super Select 4WD II reparte normalmente la fuerza en proporción 40:60 entre los ejes delantero y trasero, y ofrece reductora, diferencial central bloqueable y distintos modos de conducción.
Si Mitsubishi entrega al Pajero ese mismo diésel, lo situará junto al Land Cruiser 250, no por debajo. El Toyota Land Cruiser europeo utiliza un 2.8 turbodiésel con 151 kW y 500 Nm, y puede remolcar hasta 3500 kg. El Pajero cedería 30 Nm de par, pero seguiría claramente en la misma categoría.
Europa necesita algo más que diésel
La gran pregunta para Europa es si Mitsubishi traerá aquí el Pajero y con qué sistema de propulsión. El anuncio oficial habla de un mercado global, pero la marca no ha mencionado Europa como región comercial. Eso deja dos posibilidades evidentes. El Pajero podría dirigirse primero a Asia, Oceanía, Oriente Medio y Latinoamérica, o Mitsubishi podría preparar una versión híbrida específica para Europa.
Un todoterreno diésel puro todavía puede venderse en Europa, pero debe pelear contra el CO2, el precio y la imagen. El Land Cruiser sigue siendo diésel, aunque Toyota añade un sistema mild hybrid de 48 V. Un Pajero híbrido enchufable tendría sentido técnico, porque Mitsubishi apoyó durante años buena parte de su reputación europea en el Outlander PHEV. Oficialmente, sin embargo, Mitsubishi aún no ha revelado los motores del Pajero, así que hablar de unidades V6 o híbridas pertenece al terreno de la especulación, no a la ficha técnica.
Mitsubishi convierte el Pajero en símbolo de su nueva estrategia
El nuevo plan a medio y largo plazo de Mitsubishi coloca al Pajero entre los modelos clave de la marca para el actual ejercicio fiscal. La compañía planea desarrollarlo como una familia de modelos y lanzar 13 modelos nuevos durante los próximos seis años. Los recursos directivos se centrarán en modelos estratégicos para ASEAN y en vehículos todoterreno, donde Mitsubishi ve su terreno más fuerte.
La escala de inversión también es seria. Mitsubishi prevé una inversión de crecimiento de unos 1 billón de yenes, alrededor de 5400 millones de euros, hasta el ejercicio fiscal 2029, según el tipo de cambio del Banco Central Europeo del 29 de mayo de 2026. El mismo plan fija como objetivo un beneficio operativo de unos 863 millones de euros en 2029 y un margen del 4,5 %.
El nombre Pajero todavía pesa
El primer Pajero llegó en 1982. A lo largo de cuatro generaciones, Mitsubishi vendió más de 3,25 millones de unidades en más de 170 países y regiones. En el Rally Dakar, el Pajero logró 12 victorias absolutas, incluidas siete consecutivas. Esas cifras dan al nombre una credibilidad que ninguna campaña de marketing puede comprar sin más.
El riesgo para Mitsubishi es igual de claro. El Land Cruiser vende confianza. El Defender vende estatus. El Ineos Grenadier vende la sensación de herramienta sin concesiones. El Pajero debe encontrar su propio espacio entre ellos: lo bastante duro fuera del asfalto, lo bastante civilizado en carretera y lo bastante técnico como para justificar un precio de buque insignia.
Si Mitsubishi acierta con ese equilibrio, el regreso del Pajero puede darle a la marca algo más que otro modelo nuevo. Puede devolverle una parte de su antigua confianza.
Resumen técnico
El nuevo Mitsubishi Pajero hará su debut mundial en otoño de 2026.
Mitsubishi lo construirá sobre el chasis de largueros de la pick-up Triton/L200, pero desarrollará específicamente para el Pajero la cabina y las suspensiones delantera y trasera.
El motor diésel más potente del Triton entrega 150 kW y 470 Nm, aunque Mitsubishi todavía no ha confirmado los sistemas de propulsión oficiales del Pajero.
El Toyota Land Cruiser 250 ofrece 151 kW, 500 Nm y hasta 3500 kg de capacidad de remolque en Europa, lo que sitúa al Pajero directamente en la misma categoría.
Mitsubishi planea convertir el Pajero en una familia de modelos y vincularlo a una ofensiva de producto más amplia que traerá 13 modelos nuevos durante los próximos seis años.