Opel prepara un SUV eléctrico para Europa con tecnología del Leapmotor B10
Opel ha adelantado un nuevo SUV eléctrico del segmento C para Europa, cuya base técnica procederá de la china Leapmotor. Stellantis estudia fabricarlo en su planta de Zaragoza a partir de 2028, aunque por ahora la decisión final sobre la producción sigue abierta.
Insignia alemana, ingeniería china
El futuro SUV eléctrico de Opel se basará en gran medida en el Leapmotor B10, que ya ha llegado al mercado europeo. El primer adelanto muestra un crossover con voladizos cortos, llantas grandes y un frontal adaptado al lenguaje de diseño propio de Opel. La aportación de la marca alemana se centrará sobre todo en el diseño, la puesta a punto del chasis, los asientos, la iluminación y los botones físicos en el habitáculo.
En otras palabras, Opel no está desarrollando este modelo desde cero. Stellantis utilizará la arquitectura y los componentes de Leapmotor para lanzar al mercado un SUV eléctrico más asequible en menos tiempo. El comunicado oficial de la compañía subraya especialmente la reducción de costes y el acortamiento de los plazos de desarrollo.
Zaragoza gana peso
Stellantis y Leapmotor estudian una nueva línea de producción en la planta de Figueruelas, en Zaragoza, donde ya se fabrican el Peugeot 208 y el Lancia Ypsilon. Según ese mismo plan, la producción del Leapmotor B10 allí podría arrancar ya en 2026, y el nuevo SUV eléctrico de Opel para el segmento C podría seguirle en 2028.
El Leapmotor B10 marca el punto de partida
El Leapmotor B10 es un crossover eléctrico de algo más de 4,5 metros de longitud. En su especificación europea ofrece 160 kW, equivalentes a 218 CV, una batería de hasta 67,1 kWh y una autonomía WLTP de hasta 434 kilómetros. El futuro Opel debería diferenciarse del B10 por apenas unos milímetros en sus dimensiones.
Stellantis adquirió alrededor del 21 por ciento de Leapmotor en 2023, mientras que su empresa conjunta, Leapmotor International, está participada en un 51 por ciento por Stellantis. Ese acuerdo da al grupo europeo acceso a la estructura de costes de los coches eléctricos chinos, manteniendo al mismo tiempo la insignia alemana y la promesa de una producción europea.
Opel opta por la vía pragmática
El nuevo modelo muestra cómo los fabricantes europeos se están adaptando a la presión de China. Opel no intenta desarrollar internamente todos los componentes. En su lugar, toma tecnología ya lista de un socio y añade su propio diseño, tacto de conducción e identidad de marca.
Para los compradores, eso podría traducirse en un SUV eléctrico más asequible con una marca europea conocida. Para Opel, también será una prueba de percepción. La cuestión es si los clientes verán una cooperación inteligente o, simplemente, un coche chino con traje alemán.