BYD desafía a EE. UU. por aranceles de la era Trump
El gigante chino de vehículos eléctricos BYD ha presentado una demanda en Estados Unidos contra los aranceles a la importación impuestos durante el mandato de Donald Trump. La empresa sostiene que el gobierno estadounidense excedió sus competencias y se basó en una legislación que no autoriza la imposición de aranceles generales.
BYD llevó el caso ante el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos, argumentando que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional no otorga al presidente la facultad de imponer aranceles generales a las importaciones. Esta ley fue la base legal utilizada por la administración Trump en 2025 para establecer nuevas barreras comerciales.
La compañía busca la anulación de los aranceles y el reembolso de los derechos de importación pagados desde 2025. Aunque BYD no comercializa turismos en Estados Unidos, sí opera en el país a través de autobuses eléctricos, camiones y sistemas de baterías.
Un caso con repercusiones más amplias
La demanda trasciende a un solo fabricante. Otras empresas han presentado acciones legales similares, y un fallo favorable a BYD podría impactar la política comercial estadounidense en su conjunto. En una industria automotriz marcada por la electrificación y las cadenas de suministro globales, este caso podría definir hasta dónde puede llegar el poder ejecutivo estadounidense para imponer aranceles en el futuro.
Para BYD, la batalla legal es tanto una cuestión de principios como de dinero. Para Washington, podría convertirse en una prueba de los límites de los poderes de emergencia cuando chocan con la política industrial a largo plazo.