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El nuevo deportivo eléctrico de Audi utilizará tecnología del Porsche Cayman

Audi Concept C (Foto: Audi) 1/10
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Porsche ha confirmado que el próximo deportivo eléctrico de Audi utilizará la plataforma desarrollada para los nuevos 718 Cayman y Boxster. El modelo de producción derivado del Audi Concept C llegará al mercado en 2027 y combinará la tecnología de deportivos de Porsche con el nuevo lenguaje de diseño de Audi. La colaboración contribuirá a reducir los costes de desarrollo en un momento en que el futuro comercial de los deportivos eléctricos sigue siendo incierto.

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Porsche vende su plataforma eléctrica a Audi

El director financiero de Porsche, Jochen Breckner, confirmó durante la presentación de los resultados del tercer trimestre de la compañía que Audi está desarrollando un proyecto denominado C-Sport sobre la plataforma eléctrica del 718 de Porsche.

Según Motor1, la arquitectura compartida permite a las compañías repartir los costes de desarrollo de las baterías, los sistemas de propulsión eléctrica y las estructuras del chasis. Al mismo tiempo, ambos fabricantes pueden dotar a sus coches de un comportamiento y unas características de conducción propios.

Porsche mantendrá la carrocería cupé del Cayman y el formato roadster del Boxster. Audi, en cambio, optará por un diseño de tipo targa con un techo rígido de dos paneles que se abre eléctricamente.

El Concept C combina la herencia del TT y el R8

Audi presentó el Concept C en septiembre de 2025. Este deportivo eléctrico biplaza estrenó el nuevo lenguaje de diseño minimalista de la marca, caracterizado por un frontal vertical, superficies sencillas en la carrocería y firmas luminosas divididas en cuatro partes.

El Concept C no es un sucesor directo ni del TT ni del R8, pero ocupa el hueco que ambos han dejado en la gama de Audi.

El prototipo utiliza un único motor eléctrico montado en el eje trasero. La plataforma permite añadir un segundo motor en el eje delantero, lo que abre la posibilidad de una versión quattro con tracción total. Audi aún no ha confirmado las opciones de propulsión del modelo de producción.

El Cayman eléctrico debe conservar el carácter de un deportivo de motor central

El mayor reto técnico de Porsche consiste en preservar las características de comportamiento de la familia 718. La disposición de motor central de los Cayman y Boxster de la generación anterior ofrecía un reparto de pesos favorable y un momento de inercia bajo.

En los modelos 718 eléctricos, Porsche colocará los módulos de batería de forma que reproduzcan el reparto de pesos de un deportivo de motor central. Esta solución difiere de la de los coches eléctricos convencionales, en los que una gran batería ocupa casi todo el suelo.

La misma solución permite a Audi construir un coche eléctrico con un centro de gravedad bajo y una posición de conducción deportiva.

Aún se desconocen la potencia definitiva, la capacidad de la batería, el peso y la autonomía.

La colaboración reduce los riesgos para ambos fabricantes

Porsche puso fin a la producción de los modelos 718 con motor de combustión en 2025. El desarrollo de sus sucesores eléctricos se ha retrasado y la compañía ha tenido que ajustar su estrategia de electrificación.

La incorporación de Audi al proyecto ayuda a repartir los costes entre un mayor volumen de producción. Porsche obtiene ingresos adicionales por el uso de su plataforma, mientras que Audi evita tener que desarrollar por su cuenta una arquitectura completamente nueva para un deportivo.

La colaboración también es importante para la industria automovilística europea. El mercado de los deportivos eléctricos sigue siendo pequeño y desarrollar estos modelos exige una inversión considerable, difícil de recuperar con volúmenes de ventas limitados.

Audi prevé fabricar el nuevo deportivo eléctrico en su planta de Böllinger Höfe, en Neckarsulm, a partir de 2027. En esa misma planta se fabricó anteriormente el Audi R8.

Para Audi, sin embargo, la mayor incógnita no es de dónde procede la plataforma, sino si el nuevo deportivo eléctrico puede ofrecer tanto placer de conducción como los anteriores TT y R8. La tecnología de Porsche proporciona una base sólida, pero el peso, el tacto de la dirección y la puesta a punto del chasis determinarán el resultado final.