Maserati en Bruselas: El Tridente Centenario Busca su Lugar Eléctrico
La estrella del stand fue el MCPURA Cielo, un superdeportivo con diseño renovado y un acabado de pintura "Aqua Rainbow" que presume la creatividad de la división Fuoriserie. Bajo el capó late el motor Nettuno V6, un último homenaje al ADN de competición a gasolina de Maserati. A su lado, el GranCabrio Folgore presume ser el descapotable eléctrico más rápido del mundo, con una velocidad máxima de 290 km/h. Es una declaración audaz con la que los italianos quieren demostrar que, incluso sin el rugido de un motor de combustión, el tridente puede seguir ofreciendo sensaciones a la altura.
El proyecto Meccanica Lirica acaparó miradas con dos piezas únicas que rinden tributo a la herencia operística de Módena. El profundo Rosso Velluto del GranTurismo evoca las cortinas de terciopelo de un teatro, mientras que el dorado Oro Lirico del GranCabrio captura el brillo de los focos sobre el escenario. Estos coches se tratan como obras de arte curadas, donde la selección de materiales y los acabados se llevan al extremo, recordando que Maserati no vende solo coches, sino estatus y pertenencia cultural.
En el lado más práctico de la electrificación, el Grecale Folgore promete hasta 580 kilómetros de autonomía y un sistema de tracción total inteligente capaz de desconectar el eje delantero para ahorrar energía. Junto a él debutó en Europa la edición especial Grecale Lumina Blu, que con sus llantas Pegaso y pinzas de freno amarillas está pensada para quienes consideran que el lujo estándar es demasiado discreto. Todo este despliegue es el pistoletazo simbólico de un año en el que Maserati busca consolidar su posición en el mercado global del lujo, confiando en que una mezcla hábil de historia e innovación bastará para mantener fieles a sus clientes durante el próximo siglo.