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El nuevo camión eléctrico de Volvo puede mover conjuntos de hasta 80 toneladas y recorrer hasta 420 km con una masa bruta de 76 toneladas
Volvo Trucks amplía su gama de camiones eléctricos con una nueva versión del FH Electric diseñada para mover conjuntos de hasta 80 toneladas. El fabricante promete una autonomía de hasta 420 km con una masa bruta del conjunto de 76 toneladas y de hasta 450 km con un conjunto de 64 toneladas.
El nuevo modelo está dirigido a mercados donde las masas autorizadas para los conjuntos superan los límites europeos habituales. Su comercialización comenzará en Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Países Bajos y Suiza, y los primeros camiones llegarán al mercado a comienzos de 2027.
Batería de 640 kWh y potencia de carga de hasta 680 kW
El nuevo FH Electric utiliza la misma cadena cinemática que Volvo presentó para sus camiones eléctricos FH, FM y FMX en abril de 2026.
La batería tiene una capacidad útil de 640 kWh. El sistema de carga de megavatios, o MCS, admite una potencia de hasta 680 kW, lo que permite cargarla del 20 % al 80 % en unos 36 minutos. La misma operación requiere aproximadamente 70 minutos mediante una conexión CCS2 a 360 kW.
Volvo también ha actualizado el sistema de gestión de la batería y mejorado el aislamiento térmico para aumentar la eficiencia en climas fríos. Esto resulta especialmente importante en los países nórdicos, donde las bajas temperaturas afectan mucho más a la autonomía real de un camión eléctrico que a la de un turismo.
Las 80 toneladas cambian el papel del camión eléctrico
Volvo considera que la principal ventaja del nuevo modelo es su capacidad para asumir trabajos que hasta ahora quedaban fuera del alcance de los camiones eléctricos debido a sus limitaciones de peso y autonomía. Con un conjunto de 64 toneladas, la autonomía alcanza los 450 km. Con la masa bruta del conjunto de 74 toneladas autorizada en Suecia y el límite de 76 toneladas permitido en Finlandia, Volvo promete hasta 420 km. La masa técnica máxima del conjunto es de 80 toneladas.
Esto sitúa al camión en un segmento en el que, hasta ahora, el diésel ha sido prácticamente imprescindible. Es el caso, en particular, del transporte de madera, el transporte regional pesado y el transporte para obras de menor tonelaje.
Los ejes con reducción en los cubos mejoran la tracción en el transporte pesado
Con la nueva versión, Volvo incorpora ejes con reducción en los cubos. Esta solución aumenta la altura libre al suelo bajo el eje y mejora la capacidad para iniciar la marcha con un conjunto muy pesado.
Esto resulta beneficioso, por ejemplo, en el transporte de madera y en las obras, donde el camión debe afrontar no solo un peso elevado, sino también firmes en peor estado.
La caja de cambios de ocho velocidades se ha desarrollado específicamente para motores eléctricos. La toma de fuerza eléctrica, o e-PTO, puede alimentar equipos como unidades de refrigeración sin necesidad de un generador diésel independiente.
En Europa, la red de recarga es la cuestión clave
El camión eléctrico de Volvo demuestra que una cadena cinemática totalmente eléctrica ya no se limita a la logística urbana y al transporte regional ligero. Una batería de 640 kWh y una autonomía superior a 400 km con una masa bruta del conjunto muy elevada permiten utilizar el camión eléctrico también en operaciones de transporte considerablemente más exigentes.
Al mismo tiempo, el cuello de botella pasa del camión a la infraestructura. La carga MCS a 680 kW permite realizar pausas de una duración razonable durante la jornada laboral, pero los cargadores con este nivel de potencia todavía distan mucho de ser habituales en las principales autopistas europeas.
Por tanto, la tecnología ha alcanzado un punto en el que construir un camión eléctrico de 76 toneladas ya no es el principal problema. Resulta mucho más difícil garantizar que disponga de un cargador con potencia suficiente en el momento adecuado.