Un fugitivo huyó con un coche patrulla sobre su propio remolque en Ohio
Una operación policial en el condado de Hamilton, Ohio, dejó una escena difícil de creer. El sábado pasado, un SUV blanco no se limitó a huir de los agentes. De algún modo, acabó llevándose uno de los coches patrulla que lo perseguían, montado sobre el remolque que el propio vehículo arrastraba.
Cuando la persecución llegó a su punto álgido, los agentes se encontraron con una imagen casi irreal. Detrás del SUV que huía, sobre el remolque que llevaba enganchado, iba un coche patrulla del Departamento de Policía de Cincinnati. El informe oficial no explica qué maniobra permitió que el vehículo policial acabara ahí, pero el incidente llevó la gestión de recursos en movimiento a un terreno claramente experimental. Durante un instante breve e inestable, perseguido y perseguidor pasaron a ser una sola unidad en marcha.
La maniobra PIT, sin embargo, dejó el recordatorio habitual de que la energía cinética no pide permiso. Cuando el SUV se desvió hacia un árbol, el coche patrulla encaramado al remolque también aportó lo suyo al desenlace, volcó y quedó sobre el techo en mitad de la calzada.
El episodio terminó con el SUV ardiendo y los implicados trasladados al hospital, pero también dejó en el aire una pregunta bastante directa sobre la eficacia de la planificación táctica. La operación duró 90 minutos, cruzó dos estados y acabó con la policía teniendo que embestir el mismo remolque que transportaba uno de sus propios vehículos. Fue el equivalente automovilístico a perseguir un tren que ya ha salido de la estación, solo que esta vez la locomotora había perdido el control y el vagón iba lleno de agentes.
La Fiscalía estudia ahora presentar cargos adicionales, pero el suceso ya se ha ganado un lugar en la historia. No es habitual que un fugitivo, en pleno intento de fuga, acabe ofreciendo a la policía transporte gratis, aunque sea de la forma más peligrosa imaginable.