AM General convierte el Humvee en un camión no tripulado sin cabina
AM General aprovechó el escaparate de AUSA Global Force para presentar un nuevo vehículo terrestre no tripulado que prescinde de la cabina clásica del Humvee y la sustituye por una plataforma de carga modular. El movimiento deja clara la posición que busca la compañía en los planes de futuro del Ejército de Estados Unidos, en el área donde la autonomía tiene más opciones de llegar primero: el transporte de suministros, energía y sistemas robóticos a unidades dispersas.
El nuevo vehículo terrestre no tripulado, o UGV, toma claramente la lógica visual de la familia Humvee, pero su planteamiento es otro. En lugar del espacio para la tripulación, AM General ha instalado una plataforma de carga configurable. También ha añadido una grúa de servicio en T operada de forma inalámbrica, un sistema de amarre L track e incluso un vehículo terrestre no tripulado FireAnti de menor tamaño, todo con la misma idea de fondo. Está pensado para funcionar menos como un camión táctico tradicional y más como una nave nodriza logística.
La propulsión corre a cargo de un nuevo V8 diésel turboalimentado de 6,5 litros, con 250 CV y más de 550 lb-pie de par. Se espera que este motor también llegue a futuros vehículos tácticos ligeros, incluido el próximo ciclo de desarrollo del propio Humvee.
El verdadero peso estratégico del proyecto va más allá del vehículo expuesto. El 14 de octubre de 2025, AM General anunció una alianza con Carnegie Robotics y Textron Systems para desarrollar una plataforma autónoma para el programa M MET del Ejército de Estados Unidos. Su misión sería trasladar suministros y energía operativa desde las áreas de apoyo de brigada hasta unidades avanzadas dispersas. Aquel comunicado hablaba de una cadena cinemática híbrida eléctrica, controles drive by wire y más de 30 kW de potencia exportable. Este último debut sugiere que el concepto ya ha pasado del PowerPoint al metal.
Breaking Defense informó en 2024 de que el Ejército estadounidense buscaba un nuevo vehículo logístico no tripulado para cubrir el hueco entre el pequeño robot de carga S MET y el mucho mayor camión de suministros PLS. Desde esa perspectiva, la decisión de sacrificar el espacio de la tripulación parece totalmente deliberada. AM General buscaba más volumen de carga útil, más puntos de anclaje modulares y más espacio para equipos de misión dentro de una huella aproximadamente similar. La arquitectura sin cabina no convierte a este UGV en un Humvee más barato. Lo convierte en una herramienta para un trabajo completamente distinto.
National Defense escribió en febrero que el Ejército había revisado repetidamente sus planes de autonomía terrestre durante el último año, había cancelado el programa Robotic Combat Vehicle y había girado hacia un enfoque de autonomía neutral respecto al vehículo. El mismo informe subrayaba que las misiones de suministro figuran entre los cometidos en los que los sistemas terrestres no tripulados tienen más opciones de entrar en servicio real antes que las formaciones de combate totalmente autónomas. En otras palabras, AM General no persigue la aplicación más vistosa. Persigue la que el Ejército tiene más probabilidades de comprar.
Por eso este lanzamiento importa más allá del debut de una máquina militar de aspecto peculiar. Con este UGV, AM General intenta demostrar que el legado del Humvee todavía puede monetizarse incluso cuando desaparecen por completo el conductor, el pasajero y la cabina blindada. Si el Ejército lanza este año la competición prevista, y si la compañía logra convertir este demostrador en un robot logístico listo para producción, el resultado podría convertirse en la próxima reencarnación comercial de peso del Humvee. Si la lógica de adquisición vuelve a cambiar, este UGV seguirá siendo una señal bastante clara de hacia dónde cree el mercado de la autonomía terrestre militar que se dirige el sector.