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El Mercedes-AMG C 63 volverá, con propulsión de combustión y eléctrica entre las opciones

auto.pub Mercedes‑Benz C-class 22.04.26
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Mercedes-AMG no tiene intención de abandonar la denominación C 63, pese a que su apuesta por un híbrido enchufable de cuatro cilindros decepcionó a los seguidores de la marca. El fabricante alemán está desarrollando un nuevo Clase C de altas prestaciones y estudia tanto la propulsión de combustión como la eléctrica. Sin embargo, el regreso del legendario motor V8 está lejos de ser seguro.

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Mercedes reconoce que debe cambiar de rumbo

Jörg Burzer, director de tecnología de Mercedes-Benz, confirmó a la publicación australiana Drive que AMG está desarrollando sistemas de propulsión tanto de combustión como eléctricos para la próxima generación del C 63. Esto no significa todavía que ambas versiones vayan a llegar a la producción en serie, pero muestra que Mercedes quiere mantener su modelo de tamaño medio y altas prestaciones cuando termine la producción de la generación actual. El Mercedes-AMG C 63 S E Performance actual combina un motor turbo de cuatro cilindros y 2,0 litros con un sistema de propulsión eléctrico. El conjunto desarrolla 500 kW y 1.020 Nm y permite a la berlina acelerar hasta 100 km/h en 3,4 segundos.

Las cifras son impresionantes, pero no bastaron para convencer a los compradores. Frente a los anteriores modelos V8, el C 63 perdió buena parte de su carácter, mientras que el complejo sistema híbrido elevó su peso por encima de las dos toneladas. La dirección de AMG ha reconocido que el sistema de propulsión de cuatro cilindros, pese a sus cualidades técnicas, no cumplió las expectativas de los clientes.

El C 53 de seis cilindros cubrirá ese hueco

Antes de que llegue el nuevo C 63, Mercedes-AMG lanzará el C 53, equipado con el motor de seis cilindros en línea y 3,0 litros conocido del CLE 53.

En el CLE 53 actual, este motor desarrolla 330 kW y 560 Nm. El nuevo C 53 prescindirá del complejo sistema híbrido enchufable del C 63 actual, lo que debería reducir el peso y ofrecer una conducción más directa. Aunque el motor de seis cilindros entrega menos potencia que el C 63 actual, el menor peso y una entrega de potencia más natural podrían hacerlo más agradable de conducir en carreteras de curvas.

El regreso del V8 depende de la próxima generación

Mercedes-AMG sigue desarrollando motores de ocho cilindros y prevé fabricarlos al menos hasta 2035. Sin embargo, el V8 no volverá al Clase C actual.

El principal motivo es económico. Adaptar el gran motor a la generación actual exigiría una inversión considerable que la producción restante difícilmente justificaría.

Mercedes aún no ha dado a conocer la gama definitiva de motores del Clase C de próxima generación. Por tanto, una posible versión V8 sigue siendo, por ahora, una mera posibilidad.

El fabricante tampoco ha revelado la fecha de lanzamiento, la potencia ni el precio del nuevo C 63.

El BMW M3 sigue siendo el principal rival

El mayor desafío de Mercedes-AMG es devolver al C 63 la competitividad frente al BMW M3. El modelo de altas prestaciones de BMW, con motor de seis cilindros, ha mantenido una posición sólida gracias a su configuración mecánica tradicional y su carácter orientado a la conducción.

En Europa, unas normas de emisiones cada vez más estrictas aumentan la presión competitiva. AMG debe encontrar una solución que combine un motor conforme a la normativa, un peso razonable y una experiencia de conducción a la altura de un deportivo.

Un C 63 eléctrico podría ofrecer más potencia que el modelo actual, pero el éxito de una versión con motor de combustión depende más de su capacidad para despertar emociones que de sus cifras de aceleración.

Mercedes ya ha demostrado con el C 63 de cuatro cilindros que una potencia enorme no basta por sí sola para garantizar el éxito de un modelo de altas prestaciones. La próxima generación debe recuperar lo que se perdió con el sistema de propulsión híbrido: el carácter.