El Volvo EX60 suma 50.000 pedidos, pero la fábrica solo ha producido 5.000 unidades
1/18 El nuevo SUV eléctrico EX60 de Volvo ha tenido más éxito del esperado en Europa, pero el fabricante no logra seguir el ritmo de los pedidos. Frente a más de 50.000 encargos, solo se han fabricado 5.000 unidades. El problema no es la falta de demanda, sino una nueva tecnología de producción cuya implantación está resultando mucho más difícil de lo que esperaba el fabricante sueco.
La nueva tecnología de baterías ralentiza la producción
Al presentar sus resultados financieros, la dirección de la compañía reconoció que aumentar la producción del EX60 está llevando más tiempo del previsto. La fabricación comenzó en abril en la planta de Torslanda, cerca de Gotemburgo, pero aún no ha alcanzado el ritmo deseado.
El principal problema reside en los nuevos métodos de fabricación empleados para la plataforma SPA3. El EX60 lleva una batería integrada en la estructura portante del vehículo, cuyas celdas forman parte de esa estructura. Este planteamiento reduce el número de componentes, permite aprovechar mejor el espacio y debería recortar los costes de producción a largo plazo. En la práctica, sin embargo, la nueva tecnología exige una profunda revisión de los procesos de fabricación. Los grandes componentes de fundición a presión de una sola pieza, con los que Volvo sustituye estructuras convencionales de carrocería formadas por múltiples piezas, añaden complejidad.
Según Erik Severinson, responsable de ventas de Volvo, el volumen de producción de baterías aumenta semana a semana, pero la planta no alcanzará el ritmo de producción previsto hasta algún momento de 2027.
Conviene distinguir entre producción y entregas: Volvo ha fabricado aproximadamente 5.000 EX60, pero no todos han llegado todavía a sus clientes.
Un éxito comercial que se convierte en un problema financiero
El EX60 es un modelo de excepcional importancia para Volvo. Está concebido para complementar al popular XC60 con una alternativa eléctrica y convertirse en una de las principales fuentes de beneficios de la compañía.
El consejero delegado, Håkan Samuelsson, reconoció que la lentitud con la que aumenta la producción está retrasando la contribución prevista del EX60 a los resultados financieros de la empresa.
El momento es especialmente desfavorable. Volvo cerró el tercer trimestre con una pérdida operativa ajustada de aproximadamente 330 millones de euros y anunció otros 2.500 recortes de empleo. Mientras tanto, la compañía necesita con urgencia los ingresos por ventas de los nuevos modelos.
Las dificultades de producción también afectan a los clientes. Los plazos de entrega para los compradores suecos se han alargado varios meses, y Volvo ofrece a algunos clientes que esperan su coche compensaciones en forma de equipamiento adicional o descuentos. Las entregas en el mercado estadounidense seguirán siendo limitadas por ahora.
El EX60 tiene argumentos técnicos para competir con sus rivales
Uno de los puntos fuertes del EX60 es su nuevo sistema eléctrico de 800 voltios, que permite la carga rápida y una gran autonomía.
La versión más alta de la gama, la P12 AWD, desarrolla 500 kW y 790 Nm, acelera hasta los 100 km/h en 3,9 segundos y puede recorrer hasta 810 km según el ciclo WLTP.
La P6, más asequible y con tracción trasera, ofrece 275 kW y hasta 611 km de autonomía, mientras que la P10 AWD, con tracción total, entrega 375 kW y alcanza hasta 660 km.
En Estonia, el EX60 parte de 65.250 euros. La versión más potente, la P12 AWD, cuesta como mínimo 74.550 euros.
En Europa, el EX60 compite principalmente con el BMW iX3 y la versión eléctrica del Mercedes-Benz GLC. Su amplia autonomía y su precio competitivo dan a Volvo una buena posición de partida, pero ninguna ventaja técnica servirá de mucho si los compradores tienen que esperar demasiado para recibir sus coches.
La situación del EX60 ilustra una paradoja de la industria del automóvil actual. Las tecnologías de producción innovadoras deben reducir costes y mejorar la rentabilidad, pero su implantación puede tener inicialmente el efecto contrario.
Volvo ya ha demostrado que existe demanda. Ahora tiene que demostrar que puede atender esos pedidos en un plazo razonable.