El nuevo superdeportivo de Porsche aún no existe, pero los compradores ya quieren firmar contratos
El nuevo Mission S de Porsche es, por ahora, solo un concept car, pero algunos clientes adinerados ya quieren firmar contratos de compra. El fabricante alemán no ha confirmado su producción en serie ni ha anunciado un precio. Tampoco ha decidido qué sistema de propulsión utilizaría el nuevo superdeportivo si llegara al mercado. Aun así, el gran interés que ha despertado muestra que existe demanda para el próximo modelo insignia de Porsche.
Los compradores no quieren ser los últimos de la fila
El director financiero de Porsche, Jochen Breckner, confirmó durante la presentación de los resultados financieros del tercer trimestre de la compañía que el Mission S, presentado en octubre, ha recibido una respuesta excepcionalmente positiva de los posibles compradores.
Algunos clientes ya han solicitado contratos de compra para asegurarse la posibilidad de adquirir el futuro superdeportivo. Sin embargo, Porsche no ha abierto oficialmente los pedidos.
Breckner subrayó que el Mission S es actualmente un estudio de diseño y una propuesta conceptual. Desarrollar un coche de producción llevará más tiempo y la compañía no ha confirmado el inicio de su fabricación.
Porsche prepara un deportivo situado por encima del 911
El Mission S anticipa una nueva familia de modelos que se situaría por encima del 911 en la gama de Porsche. El último coche que desempeñó un papel similar fue el híbrido 918 Spyder, cuya producción terminó en 2015.
A diferencia de anteriores modelos insignia de producción limitada, la arquitectura técnica del Mission S podría servir de base para varios deportivos en el futuro. Esto permitiría a Porsche repartir los costes de desarrollo entre un mayor volumen de producción.
La elección del sistema de propulsión sigue abierta. Porsche estudia opciones de combustión interna e híbridas, así como cajas de cambios manuales y automáticas PDK.
Las especulaciones se han centrado en un nuevo motor bóxer de ocho cilindros, pero el fabricante no ha confirmado que vaya a utilizarlo. Tampoco hay cifras disponibles de potencia, peso o prestaciones.
La exclusividad podría convertirse en una nueva fuente de beneficios para Porsche
Para Porsche, el Mission S tiene una importancia que va más allá de crear un sucesor del 918 Spyder.
La compañía quiere mejorar su rentabilidad centrándose en modelos de mayor valor. Un superdeportivo de producción limitada encaja en esta estrategia, ya que los clientes adinerados pagan un sobreprecio considerable por la exclusividad y las tecnologías poco habituales.
En el mercado europeo, el Mission S competiría con los modelos insignia de Ferrari y McLaren. La fortaleza de Porsche residiría en la reputación de la familia de modelos 911, pero el éxito del nuevo superdeportivo exigiría un avance técnico significativo.
El interés por comprar el Mission S es una señal valiosa para Porsche, pero todavía no un éxito de ventas. Hasta que se concreten las especificaciones técnicas definitivas, el precio y la decisión de producirlo, los posibles contratos de compra no pasan de ser un deseo de los clientes.