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Porsche Cayenne Turbo Electric
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Porsche recortará un 40 % de los puestos directivos y 9.000 empleos

Autor auto.pub | Publicado el: 08.10.2026

Porsche se prepara para vender menos coches y acometer importantes recortes de costes. Con su nueva estrategia «Sportwagenschmiede ’35», la compañía reducirá un 40 % el número de puestos directivos a medio plazo y suprimirá 9.000 empleos en total. El objetivo es obtener beneficios incluso con unas ventas anuales inferiores a 200.000 coches.

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Una empresa más pequeña debe ganar más

Porsche quiere reducir un 25 % la plantilla dedicada a funciones directas e indirectas a medio plazo, con el objetivo de llegar hasta el 30 % a más largo plazo. La compañía prevé recortar hasta un 30 % los costes de personal en producción, un 20 % los costes de ventas y distribución y hasta un 20 % los costes de desarrollo de futuros modelos.

Los recortes no son arbitrarios. Las ventas de Porsche han caído en los últimos años, con un descenso especialmente acusado en el mercado chino. Su margen de beneficio operativo cayó al 1,1 % en 2025, frente a un objetivo a largo plazo del 15 %.

Menos versiones, coches más caros

La respuesta de Porsche no pasa por aumentar las ventas a cualquier precio. La compañía quiere reducir en torno a un 20 % el número de versiones de sus modelos y aumentar las ventas de las versiones restantes una media del 30 %. Porsche aspira a elevar aproximadamente una quinta parte el precio medio de venta de sus modelos de gama más alta.

Al mismo tiempo, la gama se orienta hacia modelos más caros de los segmentos D y E. Porsche prepara un superdeportivo de motor central situado por encima del 911 y estudia un SUV de mayor tamaño que el Cayenne.

Vuelta a tres tipos de propulsión, en lugar de priorizar los coches eléctricos

Porsche ha abandonado su anterior apuesta decidida por los vehículos eléctricos y sigue desarrollando en paralelo motores de combustión, híbridos enchufables y modelos totalmente eléctricos. Para reducir costes, la compañía estrecha su colaboración con Audi y recurre en mayor medida a plataformas y componentes compartidos.

El plan de Porsche es revelador para la industria automovilística europea: el problema no es solo la debilidad de la demanda, sino también una estructura excesivamente costosa y una gama de modelos demasiado compleja. Porsche quiere ahora vender menos coches y ganar más con cada uno.