A finales de octubre, Jason Ye logró lo que pocos creían posible: mantuvo al GAC Hyptec SSR en un drift controlado a 30 grados de ángulo mientras promediaba 213,523 km/h. Según el registro oficial de Guinness World Records, el coche debía mantener al menos 30 grados de ángulo de derrape y recorrer más de 50 metros para superar el récord anterior.