Toyota aspira a facturar 1.500 millones de euros con la venta de motores, pero HORSE ya le lleva ventaja
Toyota se prepara para convertir sus motores de combustión interna de nueva generación y sus sistemas de propulsión híbridos en una nueva fuente de ingresos. El gigante japonés del automóvil aspira a facturar unos 1.500 millones de euros anuales de aquí a 2032 con la venta de sistemas de propulsión a otros fabricantes. El plan es ambicioso, pero el mercado dista de estar vacío. HORSE Powertrain, creada por Renault y Geely, ya suministra motores a decenas de fabricantes y desarrolla soluciones que podrían transformar de raíz el negocio tradicional de los motores de combustión interna.
Toyota ve en sus rivales a nuevos clientes
Según Automotive News, Toyota prevé ingresar unos 480 millones de euros por la venta de sistemas de propulsión a clientes externos en el ejercicio fiscal en curso. Para 2032, la compañía quiere más que triplicar esa cifra. Los primeros motores de nueva generación podrían llegar a los clientes en 2027. Estas cifras corresponden a previsiones de facturación, no de beneficios.
El plan de negocio se centra en tres motores de gasolina de cuatro cilindros: uno atmosférico de 1,5 litros, uno turboalimentado de 1,5 litros y otro turboalimentado de 2,0 litros.
Toyota los desarrolla principalmente para sistemas de propulsión electrificados. Un diseño más compacto permite alojar más componentes del sistema híbrido en el mismo vano motor, mientras que el motor eléctrico compensa la falta de par del motor de combustión, más pequeño.
Se espera que el nuevo motor turboalimentado de 1,5 litros sustituya a los actuales motores atmosféricos de 2,5 litros. Toyota pretende ofrecer unas prestaciones comparables con menos peso y consumo de combustible.
El motor turboalimentado de 2,0 litros busca ofrecer más potencia que el actual motor turboalimentado de 2,4 litros, pero con unas dimensiones más compactas.
Toyota aún no ha comunicado las potencias definitivas ni los precios de los nuevos sistemas de propulsión.
HORSE Powertrain es el competidor más directo de Toyota
La presencia de HORSE Powertrain, creada por Renault y Geely en 2024, hace especialmente interesante el plan de Toyota. Actualmente, Renault y Geely poseen cada una el 45 % de la empresa, mientras que Saudi Aramco tiene el 10 % restante.
HORSE no solo vende motores de combustión interna, sino también sistemas de propulsión completos, incluidos sistemas híbridos, transmisiones, electrónica de potencia y extensores de autonomía.
La empresa cuenta con 18 fábricas, cinco centros de desarrollo y unos 19.000 empleados. La capacidad de producción de HORSE supera los ocho millones de unidades relacionadas con sistemas de propulsión al año. Entre sus clientes figuran Renault, Geely, Volvo, Nissan, Mitsubishi y Proton.
Según Reuters, HORSE aspira a facturar 15.000 millones de euros anuales para 2029. Es diez veces la facturación de 1.500 millones de euros prevista por Toyota, aunque las cifras no son directamente comparables. Los ingresos de HORSE abarcan una gama de productos mucho más amplia e incluyen suministros a marcas de automóviles vinculadas a sus propietarios.
La mayor ventaja de HORSE reside en su modelo de negocio. La empresa ofrece a los fabricantes la posibilidad de dejar de desarrollar sus propios motores de combustión interna y comprar a un proveedor externo toda la tecnología que necesitan.
Toyota quiere avanzar en la misma dirección, pero aún debe demostrar que sus sistemas de propulsión pueden competir con las soluciones completas que ofrecen los proveedores independientes.
HORSE ya desarrolla sistemas de propulsión híbridos de nueva generación
Los avances tecnológicos de HORSE ilustran la competencia a la que se enfrenta Toyota.
En 2026, la empresa inició la producción de la versión mejorada del motor de gasolina HORSE V20 de 2,0 litros en su planta de Skövde, Suecia. La misma familia de motores es apta tanto para sistemas de propulsión de hibridación ligera de 48 voltios como para sistemas híbridos enchufables de 400 voltios.
Según el fabricante, la nueva versión híbrida enchufable reduce el consumo de combustible un 7 % respecto a su predecesora. El motor cumple los requisitos de emisiones europeos, estadounidenses y chinos.
Aún más importante es la tecnología HORSE X-Range, que permite instalar un sistema de propulsión híbrido en plataformas diseñadas originalmente para coches eléctricos.
Esto permite a los fabricantes utilizar la misma arquitectura de vehículo tanto para coches eléctricos como para modelos electrificados con motor de combustión interna, lo que reduce el coste de desarrollar plataformas independientes.
La fortaleza de Toyota, en cambio, reside en una tecnología híbrida completa perfeccionada durante décadas. La compañía puede combinar un bajo consumo de combustible, durabilidad y elevados volúmenes de producción, lo que podría hacer que sus sistemas de propulsión resulten especialmente atractivos para los fabricantes más pequeños.
¿Quién más compite con Toyota?
HORSE no es la única empresa que busca beneficiarse de la reducción de los costes de desarrollo de sistemas de propulsión para los fabricantes.
Entre los principales competidores figuran:
HORSE Powertrain: sistemas de propulsión completos de combustión e híbridos, transmisiones y extensores de autonomía. Es el competidor más directo de Toyota. Aisin: proveedor japonés vinculado al grupo Toyota que fabrica transmisiones automáticas y componentes para sistemas de propulsión híbridos. Es más bien un socio, aunque opera en el mismo mercado de sistemas de propulsión. ZF Friedrichshafen: empresa tecnológica alemana cuyos puntos fuertes son las transmisiones automáticas y los sistemas de propulsión híbridos. BorgWarner: proveedor estadounidense que desarrolla turbocompresores, sistemas de propulsión eléctrica y componentes para sistemas híbridos. Bosch: importante fabricante de sistemas de control de la propulsión, tecnología de inyección de combustible y componentes de electrificación.
La distinción es importante. Mientras que HORSE puede suministrar a un fabricante un sistema de propulsión completo, Bosch, ZF y BorgWarner se centran más en componentes y sistemas.
Por tanto, Toyota compite más directamente con HORSE, mientras que su competencia con otros proveedores se da principalmente en distintas partes de la cadena de valor de la tecnología híbrida.
Las normas europeas sobre emisiones podrían aumentar la importancia de los proveedores de motores
Los requisitos de Euro 7 entran en vigor para los nuevos tipos de turismos el 29 de noviembre de 2026 y para todos los turismos nuevos el 29 de noviembre de 2027.
Aunque Euro 7 mantiene muchos de los límites actuales de emisiones de escape para turismos, endurece los requisitos de medición de partículas, durabilidad y ensayos.
Esto encarece cada vez más el desarrollo de nuevos motores para los fabricantes más pequeños.
Toyota y HORSE ven aquí la misma oportunidad: ¿por qué debería cada fabricante gastar cientos de millones de euros en desarrollar sus propios motores de gasolina cuando puede comprar a un proveedor especializado un sistema de propulsión que cumpla la normativa?
En Europa, esta solución podría resultar especialmente atractiva para los fabricantes más pequeños, aunque los grandes grupos también podrían decidir externalizar parte del trabajo de desarrollo.
HORSE se beneficia de una amplia red de producción europea. La ventaja de Toyota, en cambio, es su tecnología híbrida consolidada, que los compradores europeos ya conocen.
Mazda, Subaru y Suzuki podrían dar impulso al plan de negocio de Toyota
Entre los posibles clientes de Toyota figuran Mazda, Subaru, Suzuki y Daihatsu. Ninguno ha confirmado todavía un acuerdo de compra de los nuevos sistemas de propulsión.
Mazda utiliza tecnología de Toyota en la versión híbrida del CX-50 para Norteamérica, pero también está desarrollando su propia familia de motores Skyactiv-Z.
Subaru sigue perfeccionando sus motores bóxer, mientras que Suzuki ya utiliza soluciones basadas en la tecnología híbrida de Toyota.
Por tanto, la cartera de posibles clientes de Toyota no está ni mucho menos asegurada. Los fabricantes deben decidir si abandonan su propia tecnología y compran sistemas de propulsión a Toyota o a HORSE.
Aquí es donde la condición de proveedor independiente de HORSE podría convertirse en una ventaja. Toyota sigue siendo fabricante de automóviles y compite con muchos posibles clientes en los mismos segmentos del mercado.
El motor de combustión interna se convierte en una nueva oportunidad de negocio
Las estrategias de Toyota y HORSE apuntan a un cambio importante en la industria del automóvil. El desarrollo de motores de combustión interna ya no tiene por qué ser una actividad esencial para todos los fabricantes.
HORSE apuesta por vender sistemas de propulsión completos y quiere abastecer al mayor número posible de marcas de automóviles. Toyota pretende aprovechar su ventaja en tecnología híbrida para aumentar los volúmenes de producción y recuperar los costes de desarrollo.
Así pues, el mayor reto de Toyota no es fabricar un motor nuevo, sino vendérselo a sus competidores. HORSE ya ha establecido una red mundial de suministro y ha demostrado que su modelo de negocio funciona.
Toyota debe demostrar ahora si la eficiencia y la fiabilidad de su tecnología híbrida tienen más peso que la mayor flexibilidad de HORSE.
El éxito de ambas empresas depende, en última instancia, de cuánto tiempo sigan necesitando los fabricantes de automóviles de todo el mundo nuevos sistemas de propulsión de combustión e híbridos. La electrificación en Europa limita el crecimiento, pero en otras partes del mundo este negocio podría seguir siendo importante durante décadas.