Toyota lanza un nuevo negocio de robótica y prevé una demanda de 400.000 robots
Toyota da un paso importante en el sector de la robótica con la creación de una división específica, Toyota Robotics, en enero de 2027. El fabricante japonés prevé que sus fábricas, las empresas de su grupo y sus proveedores necesitarán unos 400.000 robots de aquí a 2040. El objetivo no es solo automatizar la producción de automóviles, sino convertir la robótica en una nueva gran área de negocio para Toyota.
Toyota quiere convertir sus fábricas en centros de desarrollo de robots
Según el anuncio oficial de Toyota del 5 de noviembre, la nueva división estará dirigida por Takefumi Shiga, responsable de fabricación. Toyota Robotics reunirá bajo una misma estructura de gestión a especialistas en robótica y proyectos de desarrollo hasta ahora repartidos entre distintos departamentos.
En un primer momento, Toyota se centrará en utilizar robots en sus propias fábricas. Entre las tareas previstas figuran el transporte de componentes, el montaje de piezas y otros trabajos de ensamblaje más complejos.
Toyota calcula que las fábricas y empresas del grupo necesitarán unos 150.000 robots entre 2028 y 2040, mientras que sus proveedores precisarán otros 250.000. Se trata de una estimación de la demanda total que incluye tanto los robots fabricados internamente como los adquiridos a proveedores externos.
Toyota también prevé que será necesario invertir alrededor de un billón de yenes al año, unos 5.600 millones de euros, para modernizar los equipos de fabricación.
La IA enseña a los robots a aprender de las personas
Toyota no se limita a los robots industriales convencionales. La empresa también desarrolla robots humanoides capaces de aprender nuevas técnicas de trabajo observando a las personas.
Uno de estos proyectos es ELEY, un robot humanoide con ruedas que Toyota desarrolla mediante aprendizaje automático e imitando movimientos humanos.
El fabricante pretende enseñar a los robots tareas cuya programación mediante métodos convencionales llevaría mucho tiempo. Esto permitiría utilizarlos con mayor flexibilidad, incluso con volúmenes de producción más bajos.
Tesla y Hyundai se enfrentan a un competidor de peso
Toyota entra en un mercado en el que la competencia se intensifica rápidamente.
Tesla desarrolla el robot humanoide Optimus, mientras que Boston Dynamics, controlada por Hyundai, prepara Atlas para su uso en la industria del automóvil. Por su parte, fabricantes chinos como Unitree desarrollan robots humanoides cada vez más capaces y baratos.
La ventaja de Toyota podría residir en su escala. La empresa produce millones de coches al año y puede probar los robots en sus propias fábricas antes de venderlos a otras empresas industriales.
Esto reduce su dependencia de proveedores externos y permite a Toyota desarrollar soluciones basadas en problemas reales de producción.
Toyota prevé ampliar la venta de robots a sectores ajenos al automóvil a partir de 2030 y entrar gradualmente también en aplicaciones de servicios y de la vida cotidiana.
Un nuevo desafío para la industria europea del automóvil
Para los fabricantes europeos, la estrategia de robótica de Toyota podría suponer una presión competitiva adicional. La automatización ayuda a reducir los costes laborales y a mejorar la flexibilidad de la producción, algo especialmente importante en Europa, donde los costes de producción son elevados.
La mayor ventaja de Toyota no es necesariamente contar con el robot humanoide más hábil, sino su capacidad para convertir rápidamente la robótica en una actividad industrial a gran escala. Si logra combinar su experiencia en fabricación con la inteligencia artificial, Toyota Robotics podría convertirse en un competidor importante para los principales fabricantes de robots industriales del mundo.