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General Motors quiere prescindir del tiempo de reacción del piloto en las carreras de aceleración

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General Motors ha patentado un sistema de salida automática que vigila las luces de salida de las carreras de aceleración y pone el coche en marcha sin intervención del piloto. Las cámaras reconocen las señales luminosas, el software predice cuándo se encenderá la luz verde y la electrónica controla los frenos y el par motor. La tecnología podría hacer más precisas las salidas, pero plantea hasta qué punto debe seguir interviniendo el piloto en las carreras.

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El coche predice cuándo se encenderá la luz verde

La Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos ha concedido a General Motors la patente US 12,780,203, que describe un sistema de salida automática sincronizado con las luces de salida de las carreras de aceleración.

A diferencia de los sistemas convencionales de control de salida, este no exige que el piloto suelte el pedal del freno en el momento justo. Las cámaras del coche vigilan las luces de salida, mientras el software compara su secuencia con patrones almacenados y calcula el momento adecuado para iniciar la salida.

El sistema reconoce dos secuencias de salida habituales. En una Pro Tree, tres luces ámbar se encienden a la vez y la verde lo hace 0,4 segundos después. En una Sportsman Tree, las luces ámbar se encienden una tras otra, con un intervalo de 0,5 segundos entre ellas.

El sistema de GM también tiene en cuenta el tiempo que transcurre entre una orden de control y el momento en que el coche empieza a moverse. Esto permite a la electrónica preparar la salida antes de que se encienda la luz verde y reducir el tiempo perdido por la reacción del piloto.

El control de salida adquiere una función completamente nueva

Los sistemas de control de salida de los deportivos actuales ya optimizan el par motor, el deslizamiento de las ruedas y el funcionamiento de la cadena cinemática.

GM va un paso más allá. El piloto activa el sistema, pero a partir de ahí el coche puede mantener por sí solo la presión de los frenos y el par necesario, y soltar los frenos en el momento calculado.

La patente también describe el uso de una cámara interior para vigilar la atención del piloto.

El sistema no aumenta la potencia del motor ni mejora el agarre de los neumáticos. Su principal ventaja es la regularidad en las salidas, ya que el software no se cansa ni responde a la señal luminosa a distintas velocidades en cada intento.

¿Desvirtúa una salida automática la esencia de las carreras?

Una centésima de segundo puede decidir una carrera de aceleración. Por eso, el tiempo de reacción del piloto ha sido tan importante como la potencia o la tracción del coche.

La tecnología de GM podría hacer más consistentes los resultados de los pilotos aficionados, pero su uso en competiciones oficiales dependería de la categoría concreta y de su reglamento técnico.

En Europa, las carreras de aceleración se rigen, entre otras normas, por los requisitos de la FIA. Para determinar si se permite un sistema de salida automática habría que examinar las reglas de la categoría correspondiente, ya que una patente no autoriza por sí sola su uso en competición.

El invento de GM muestra cómo la electrónica asume cada vez más tareas del piloto en los deportivos. Hasta ahora, el control de salida ayudaba al piloto a salir lo más rápido posible; el nuevo sistema también decide cuándo hacerlo.

General Motors no ha confirmado si ofrecerá esta tecnología en un Chevrolet Corvette o en otro modelo deportivo. Por ahora es una patente, no una opción lista para su producción.