Aston Martin retrasa su primer coche eléctrico hasta 2033 como mínimo
Aston Martin frena considerablemente su electrificación. Su máximo responsable, Adrian Hallmark, ha afirmado que el primer coche totalmente eléctrico de la marca no llegará al mercado antes de 2033. El cambio supone un giro importante respecto al plan inicial, que preveía lanzarlo ya en 2025.
Los motores V8 y V12 seguirán en la gama al menos hasta 2035
Según Hallmark, Aston Martin cuenta con una hoja de ruta que le permitirá seguir ofreciendo coches con motores V8 y V12 al menos hasta 2035. Los motivos son la demanda de los clientes de coches de lujo y los cambios en el marco normativo.
Para Aston Martin, se trata de un paso lógico. Los principales clientes de la marca siguen comprando modelos como el Vantage, el DB12, el Vanquish y el DBX707 precisamente por el carácter de sus motores de combustión de gran cilindrada. Incorporar una motorización totalmente eléctrica no supone automáticamente una ventaja en esta franja de precios, sobre todo si el cliente no considera la conducción sin emisiones el principal motivo de compra.
La fecha de lanzamiento del eléctrico sigue aplazándose
En 2022, Aston Martin planeaba lanzar al mercado su primer modelo totalmente eléctrico en 2025. Después, la compañía retrasó la fecha hasta 2026, alegando una menor demanda de coches eléctricos. Más tarde, el objetivo se desplazó hacia 2030 y la nueva dirección habla ahora de 2033 como fecha más temprana.
El cambio va más allá del calendario. Los documentos de Aston Martin correspondientes al ejercicio de 2025 indican que la compañía está revisando el ciclo de renovación de sus modelos y posponiendo la inversión en su plataforma eléctrica. Durante los próximos años, se centrará en los coches con motores V8 y V12 y en mejorar su eficiencia.
La tecnología de Lucid puede esperar
Aston Martin firmó un acuerdo con Lucid en 2023 que le daba acceso a motores eléctricos, tecnología de baterías y electrónica de potencia. La compañía tenía previsto desarrollar su propia plataforma eléctrica a partir de esos componentes para deportivos, gran turismos y SUV.
Por tanto, la base técnica sigue estando ahí. La cuestión es más bien cuándo considerará Aston Martin que tiene sentido utilizarla desde el punto de vista comercial.
Esto distingue a la compañía de Porsche, Bentley y Rolls-Royce, por ejemplo, que han avanzado más en sus programas eléctricos. Al mismo tiempo, el segmento del lujo en su conjunto se ha vuelto más prudente, ya que la demanda de coches eléctricos de precio elevado no crece tan rápido como se pronosticaba hace unos años.
La normativa europea sigue exigiendo cambios
La decisión de Aston Martin no significa que sus actuales motores V8 y V12 puedan mantenerse sin cambios hasta finales de la próxima década.
Las exigencias europeas en materia de emisiones se están endureciendo, y la marca tendrá que reducir tanto las emisiones medias de CO₂ de sus coches como el consumo de combustible de cada motorización. Por eso, los híbridos enchufables y otras soluciones electrificadas cobrarán más importancia para Aston Martin en los próximos años.
La propia compañía ha hablado de una estrategia mixta en la que convivan los motores de combustión, los híbridos enchufables y, más adelante, los coches totalmente eléctricos.
Aston Martin antepone el cliente al coche eléctrico
El aplazamiento de su coche eléctrico hasta 2033 como mínimo muestra lo rápido que han cambiado las expectativas en el mercado de los coches de lujo.
Hace apenas unos años, Aston Martin consideraba inevitable contar con una gama eléctrica y planeaba electrificar gran parte de sus modelos para finales de la década. Ahora prefiere seguir vendiendo lo que sus clientes compran realmente.
Para Aston Martin, la pregunta principal no es si puede desarrollar un deportivo eléctrico. Es si un cliente dispuesto a gastar 250.000 € elegirá un silencioso gran turismo eléctrico o un Vanquish con motor V12.
Su decisión actual indica que Aston Martin apuesta por la segunda opción durante los próximos años.