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La Suzuki SV-7S continúa el legado de la SV650 y la GSX-10R lleva tecnología de circuito a la carretera

Suzuki GSX-10R 1/11
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Las dos novedades de Suzuki en EICMA 2026 plantean formas distintas de conducir. La SV-7S combina el conocido bicilíndrico en V de 645 cm³ con modernas ayudas a la conducción, mientras que la GSX-10R apuesta por un cuatro cilindros en línea de 999 cm³, una postura de conducción deportiva y un conjunto más amplio de ayudas electrónicas.

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La SV-7S conserva el carácter de su motor V2

Suzuki Motos presentó la SV-7S y la GSX-10R en el salón de la moto EICMA, celebrado en Milán. La primera sigue la conocida fórmula de la SV650, mientras que la segunda combina la utilidad en carretera con características orientadas al circuito.

La SV-7S, de cilindrada media, conserva un motor de 645 cm³ refrigerado por líquido, con los dos cilindros dispuestos en un ángulo de 90 grados. El motor, con doble árbol de levas en cabeza, entrega aproximadamente 53,7 kW a 8500 rpm y un par de 64 Nm a 6800 rpm. Cumple los requisitos Euro 5+.

A esta conocida configuración mecánica, Suzuki añade acelerador electrónico, modos de conducción seleccionables y control de tracción con tres niveles de intervención y posibilidad de desconexión. Un cambio rápido bidireccional permite cambiar de marcha sin accionar la maneta del embrague. El equipamiento también incluye ABS, arranque con una sola pulsación y un sistema de asistencia a bajas revoluciones que facilita las arrancadas.

  • SV-7S: motor V2 a 90° de 645 cm³, refrigerado por líquido, con aproximadamente 53,7 kW a 8500 rpm y 64 Nm a 6800 rpm; Euro 5+.

  • SV-7S: peso de 200 kg, altura del asiento de 785 mm y depósito de 14 l; consumo WMTC de 4,1 l/100 km y emisiones de CO₂ de 96 g/km.

  • SV-7S: acelerador electrónico, modos de conducción, control de tracción desconectable con tres niveles, cambio rápido bidireccional y ABS.

  • GSX-10R: cuatro cilindros en línea de 999 cm³ refrigerado por líquido y 15 sistemas de control electrónico; la fuente no facilita cifras de potencia ni de par.

  • GSX-10R: peso de 214 kg, altura del asiento de 810 mm y depósito de 18 l; consumo WMTC de 6,3 l/100 km y emisiones de CO₂ de 146 g/km.

Asiento bajo y conocido chasis multitubular de acero

La SV-7S se construye sobre un chasis multitubular de acero. Su estrecho asiento está a 785 mm del suelo para facilitar que los pies lleguen al suelo. El manillar de aluminio mide 719 mm de ancho y queda más cerca del conductor que en la SV650. La forma estrecha del depósito de 14 litros también contribuye a una postura de conducción más cómoda.

La horquilla telescópica de 41 mm ofrece un recorrido de 125 mm. La suspensión trasera, con sistema de bieletas, tiene 129 mm de recorrido y siete ajustes de precarga del muelle. Delante, dos discos de freno flotantes de 290 mm trabajan con pinzas de cuatro pistones, mientras que detrás hay un único disco de 240 mm. Suzuki monta neumáticos Dunlop Roadsmart III en las llantas de aluminio de diez radios.

Para esta moto de 200 kg, Suzuki declara un consumo WMTC de 4,1 l/100 km y unas emisiones de CO₂ de 96 g/km. Junto al faro LED redondo con el borde inferior plano, una pantalla TFT en color de 4,2 pulgadas aporta un toque renovado al modelo. La aplicación Suzuki Ride Connect+ permite mostrar en la pantalla indicaciones de navegación paso a paso, notificaciones de llamadas y mensajes y alertas meteorológicas y de tráfico, entre otros datos.

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La GSX-10R recurre al legado del motor K5

La GSX-10R utiliza un motor de cuatro cilindros en línea y 999 cm³, refrigerado por líquido y basado en el propulsor K5 de Suzuki. El fabricante ha revisado los conductos de aceite para mejorar la fiabilidad. Sin embargo, la nota de prensa no facilita cifras de potencia ni de par, por lo que queda sin aclarar una parte importante de las prestaciones de la nueva moto deportiva.

La postura de conducción inclina al conductor hacia delante, como en la GSX-R1000R, mientras que el chasis reforzado está concebido pensando en el uso en circuito. Suzuki declara un ángulo máximo de inclinación de 53 grados, frente a los 48 grados que el fabricante indica para la GSX-S1000. Se trata de una diferencia concreta en las capacidades geométricas de ambos modelos, no de una prueba, por sí sola, de que pueda marcarse un mejor tiempo por vuelta.

El conjunto de parte ciclo y ergonomía incluye un asiento más plano, una bomba de freno radial y un neumático trasero 190/55 ZR17. La altura del asiento es de 810 mm, el depósito tiene una capacidad de 18 litros y la moto pesa 214 kg.

La electrónica ayuda tanto en las curvas como en parado

El sistema Suzuki Intelligent Ride System de la GSX-10R reúne 15 sistemas de control electrónico. Un sistema de control que detecta y limita los deslizamientos laterales y una función de retención mediante los frenos se estrenan en Suzuki. Esta última mantiene la moto inmóvil tanto en cuesta arriba como en terreno llano y en cuesta abajo.

Los alerones aerodinámicos y los gráficos que remiten a la familia GSX-R acentúan su estética inspirada en las carreras. El equipamiento incluye una pantalla TFT en color, conectividad Suzuki Ride Connect+, un puerto USB-C y una batería de iones de litio Eliiy Power. Cuando la moto está parada, sus intermitentes también proyectan luz sobre el suelo.

El consumo WMTC de la GSX-10R es de 6,3 l/100 km, con unas emisiones de CO₂ de 146 g/km. Tanto por sus cifras de consumo como por su diseño, los dos nuevos modelos responden a propósitos distintos: la SV-7S destaca por su facilidad de uso, mientras que la GSX-10R se orienta a una conducción más deportiva y ofrece un conjunto más amplio de ayudas electrónicas.

Precios y fechas de venta en Europa, aún sin confirmar

Para Europa, es importante que el cumplimiento de los requisitos Euro 5+ de la SV-7S esté confirmado expresamente. La fuente no especifica la norma de emisiones de la GSX-10R, el precio de ninguno de los dos modelos ni cuándo saldrán a la venta.

Las cifras de consumo y emisiones del fabricante también deben considerarse datos de comparación obtenidos mediante pruebas normalizadas. Los resultados reales dependen de las condiciones meteorológicas y de la carretera, el estilo de conducción y el mantenimiento de la moto.