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Citroën recupera el legendario 2CV con un nuevo eléctrico de 15.000 euros

Autor auto.pub | Publicado el: 12.10.2026

Citroën llevó al Salón del Automóvil de París una reinterpretación moderna del legendario 2CV que allana el camino para un eléctrico asequible de aquí a 2028. El nuevo modelo tiene un precio objetivo de solo 15.000 euros, y el fabricante promete mantener su peso en torno a una tonelada. La marca francesa quiere recuperar la principal virtud del 2CV original: ser un coche sencillo que no cueste una fortuna.

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El nuevo 2CV será aún más corto que el original

Según la información oficial de Citroën, un nuevo modelo basado en el 2CV Concept llegará al mercado europeo de aquí a 2028. El fabricante prevé producirlo en Europa y diseñarlo para que cumpla los requisitos de la categoría de vehículos E-Car propuesta por la Unión Europea.

El prototipo mide 3760 mm de largo, por lo que es incluso más corto que el 2CV original. Citroën quiere mantener su peso en torno a los 1000 kg para reducir el consumo de energía y poder utilizar una batería más pequeña y barata.

El diseño exterior se inspira directamente en su predecesor, presentado en 1948. Los faros redondos, el techo alto y arqueado, las aletas separadas y el techo de lona practicable hacen inconfundible el parecido. Las llantas de acero de 18 pulgadas llevan neumáticos Michelin diseñados específicamente para el modelo.

Citroën aún no ha revelado la potencia del motor eléctrico, la capacidad de la batería ni la autonomía. Sin embargo, el posicionamiento del modelo está claro: el nuevo 2CV se situará entre el pequeño Ami y el C3, de mayor tamaño.

La sencillez ingeniosa define el habitáculo

El habitáculo del nuevo 2CV recuerda más a un salón desenfadado que al interior de un eléctrico moderno convencional. En lugar de un salpicadero tradicional, Citroën utiliza una estructura cilíndrica horizontal a la que se fijan el volante monobrazo y los mandos principales.

El conductor dispone de una instrumentación Smart Vision y una pantalla táctil de ocho pulgadas. Los gráficos de esta última recuerdan a los cómics franceses.

Una cesta de almacenamiento extraíble sustituye a la consola central, mientras que Citroën recurre a tiras de tela en lugar de tiradores para las puertas. La «Radioën» extraíble funciona tanto como radio del coche como altavoz Bluetooth portátil. El asiento delantero puede sacarse del coche para hacer una pausa y descansar.

El detalle más divertido se esconde en los compartimentos de las puertas. Los soportes para huevos instalados allí hacen referencia al célebre pliego de condiciones del 2CV original, que exigía que el coche pudiera transportar huevos por un terreno irregular sin romperlos.

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En la elección de materiales predominan los tejidos, los plásticos de origen biológico y las estructuras sencillas. Citroën también presta atención a la facilidad de reparación: los paragolpes, por ejemplo, son componentes independientes de la carrocería, lo que facilita reparar los daños.

Una batería pequeña y un precio bajo importan más que una gran potencia

Citroën no pretende crear otro eléctrico de gran autonomía. El objetivo del 2CV es ofrecer un medio de transporte asequible para el día a día y con bajos costes de uso.

Como referencia, el nuevo Twingo eléctrico de Renault ofrece 60 kW de potencia y hasta 262 km de autonomía WLTP. Con un precio objetivo de unos 15.000 euros, el Citroën competiría precisamente con este tipo de pequeños eléctricos europeos.

Desde el punto de vista técnico, un peso en orden de marcha de una tonelada podría suponer una ventaja considerable. Un menor peso reduce el consumo de energía, la carga que soportan los neumáticos y el desgaste de los frenos. También permite utilizar un motor menos potente sin perjudicar de forma apreciable las prestaciones en ciudad.

Citroën también colabora con Michelin en el desarrollo de un gemelo digital de los neumáticos, que permitirá supervisar su estado y adaptar el comportamiento del coche a las condiciones de conducción.

¿Puede el 2CV repetir el éxito de su predecesor?

El Citroën 2CV original salió a la venta en 1948 y se mantuvo en producción hasta 1990. Su éxito se basó en una construcción sencilla, una practicidad excepcional y un precio bajo.

El mayor reto del nuevo modelo es aplicar la misma fórmula al mercado europeo actual. Los requisitos de seguridad, la tecnología de las baterías y los costes de producción dificultan la creación de un eléctrico de 15.000 euros incluso para un gran fabricante.

Aun así, el planteamiento de Citroën tiene sentido. El mercado europeo del coche eléctrico necesita modelos más baratos y ligeros, no solo baterías más grandes y motores más potentes.

Si Citroën consigue ofrecer en 2028 un eléctrico práctico y con una autonomía razonable por unos 15.000 euros, el nuevo 2CV podría convertirse en un modelo mucho más importante para la marca que un SUV eléctrico caro. Antes, sin embargo, tendrá que demostrar que el precio prometido es viable frente a los costes reales de la producción en serie.