El BYD Shark logra cinco estrellas en Euro NCAP, pero la prueba de choque revela un punto débil
El Shark DMO, la pick-up híbrida enchufable del fabricante chino BYD, ha logrado la máxima calificación de cinco estrellas en las pruebas de seguridad de Euro NCAP. Obtuvo el 82 % de los puntos posibles en protección de ocupantes adultos y el 86 % en protección de ocupantes infantiles. Es un buen resultado, pero las pruebas también pusieron de manifiesto un inconveniente habitual de las pick-ups grandes y pesadas: pueden suponer un riesgo considerable para otros vehículos en una colisión frontal.
Cinco estrellas no significan un resultado perfecto
Los resultados de Euro NCAP se basan en las pruebas realizadas por la organización australiana ANCAP en 2025, complementadas con comprobaciones adicionales de la entidad europea.
El habitáculo se mantuvo estable en la prueba de choque frontal, mientras que la carrocería ofreció una buena protección a los ocupantes en la prueba de impacto lateral. El Shark también obtuvo la máxima puntuación en protección frente al latigazo cervical en una colisión por alcance.
Sin embargo, no todo fue ideal. Euro NCAP consideró que el Shark se comportó de forma agresiva hacia otro vehículo en un impacto frontal. Esto significa que, si bien su sólida estructura protege a los ocupantes de la pick-up, puede agravar las consecuencias de la colisión para un coche más pequeño.
La electrónica ayuda a evitar accidentes
El sistema de frenada autónoma de emergencia del Shark obtuvo buenos resultados al detectar ciclistas y motoristas. El asistente de mantenimiento de carril y un sistema que adapta la velocidad del vehículo a las señales de tráfico también contribuyeron a que lograra un 87 % en el apartado de asistentes de seguridad. Entre las funciones de seguridad infantil destaca un sistema que detecta si se ha dejado a un niño en el habitáculo y advierte al conductor del posible peligro.
El resultado de cinco estrellas supone una nueva confirmación para BYD de que el fabricante chino también puede ofrecer niveles de seguridad competitivos en el segmento de los vehículos comerciales de mayor tamaño.
321 kW y hasta 90 kilómetros en modo eléctrico
El Shark está lejos de ser una pick-up diésel convencional. Su sistema de propulsión híbrido enchufable DMO combina un motor de gasolina turboalimentado de 1,5 litros con dos motores eléctricos. El delantero desarrolla 170 kW y 310 Nm, mientras que el trasero entrega 150 kW y 340 Nm. La potencia y el par combinados del sistema alcanzan los 321 kW y 650 Nm. Esta gran pick-up acelera de 0 a 100 km/h en solo 5,7 segundos, un registro mejor del que podrían alcanzar la mayoría de las pick-ups diésel tradicionales.
Según BYD, la batería Blade de 32,2 kWh proporciona una autonomía eléctrica de hasta 90 kilómetros. Con la batería completamente cargada y el depósito de combustible lleno, la autonomía combinada ronda los 674 kilómetros.
La batería está alojada en la estructura del chasis de largueros, y el fabricante utiliza la tecnología Cell-to-Chassis para fijarla.
En Europa le espera la competencia de las pick-ups diésel
El Shark DMO ya se puede encargar en el Reino Unido. Su precio parte de 47.295 £, IVA incluido, equivalentes a unos 54.500 €.
En el mercado europeo, el Shark competiría principalmente con el Ford Ranger, el Toyota Hilux y el Isuzu D-Max.
La ventaja del híbrido enchufable reside en la posibilidad de realizar trayectos cortos en modo eléctrico y utilizar la batería del vehículo para alimentar equipos eléctricos externos. Sin embargo, la aceleración y la autonomía eléctrica no son los únicos factores que determinan la capacidad real de trabajo de una pick-up. La capacidad de carga, la de remolque y la durabilidad del sistema de propulsión bajo cargas elevadas sostenidas son igual de importantes.
La calificación de cinco estrellas en seguridad es un sólido argumento de venta para BYD, pero, tratándose de una pick-up grande, también merece atención la seguridad de los demás usuarios de la vía. Precisamente en este punto, la prueba de Euro NCAP demostró que ni siquiera la tecnología híbrida moderna puede cambiar las leyes de la física.