1/16 Porsche presenta un nuevo superdeportivo
Porsche ha dado un paso que llevaba años sin atreverse a dar: ha anunciado una nueva familia de superdeportivos con motor central que se situará por encima del legendario 911. Presentado en Nueva York, el Mission S anticipa el diseño y la tecnología de futuros modelos. Frente a los deportivos actuales, repletos de pantallas, Porsche da prioridad al conductor, a los mandos físicos e incluso a una llave de contacto tradicional.
El Porsche 911 dejará de ocupar la cima de la gama
El Mission S no es un simple prototipo de salón. El máximo responsable del grupo, Michael Leiters, confirmó que la compañía está desarrollando una nueva plataforma para superdeportivos con motor central que servirá de base para una familia permanente de modelos. Esto supone un cambio importante en la estrategia de Porsche. Mientras que los Carrera GT y 918 Spyder fueron modelos especiales de producción limitada, se espera que la nueva familia de superdeportivos permanezca más tiempo en la gama.
Las proporciones del Mission S se inspiran en los Porsche 911, 959, 917 y 911 GT1. Entre sus rasgos más destacados figuran unos pasos de rueda muy ensanchados, un techo bajo y un alerón trasero activo completamente integrado en la carrocería.
El motor se sitúa entre los ejes, lo que sienta las bases para un reparto equilibrado del peso y un comportamiento preciso. Sin embargo, Porsche no ha revelado las dimensiones, el peso, la potencia ni las prestaciones del coche.
Un móvil sustituye a la pantalla del sistema de infoentretenimiento
El habitáculo del Mission S combina el diseño clásico de Porsche con tecnología moderna. Ante el conductor hay un cuadro de instrumentos con cinco esferas redondas, presididas por un cuentarrevoluciones analógico. El salpicadero conserva mandos físicos, mientras que la ranura para la llave de contacto se encuentra a la izquierda del volante, en la posición tradicional de Porsche. La decisión más inesperada afecta al sistema de infoentretenimiento. Porsche ha prescindido de una gran pantalla táctil central y la ha sustituido por un soporte oculto para el móvil con conexión MagSafe. Los conductores pueden acceder a la navegación y a otras funciones digitales desde sus teléfonos mediante la aplicación My Porsche. En un momento en que los fabricantes parecen medir el lujo por el tamaño cada vez mayor de las pantallas, este planteamiento resulta casi provocador. Porsche parece haber recordado que la función principal de un deportivo es conducirlo, no ofrecer a los ocupantes otro centro de entretenimiento.
El nuevo superdeportivo podría llevar un motor de ocho cilindros
Porsche aún no ha revelado detalles sobre la mecánica del Mission S. Según informaciones no oficiales, el fabricante está estudiando un nuevo motor bóxer de ocho cilindros, pero su utilización no está confirmada. También se desconocen la potencia, los precios y las fechas de comercialización de los futuros modelos de producción.
Con la nueva familia de modelos, Porsche busca reforzar su posición frente a Ferrari, Lamborghini y McLaren. En el mercado europeo de superdeportivos, esto supondría competir directamente con modelos como el Ferrari 296 GTB y el Lamborghini Temerario.
La diferencia clave, sin embargo, está en la estrategia de producto. Porsche no planea otro modelo exclusivo, caro y de producción limitada, sino una familia permanente de deportivos que convivirá con el 911 y se situará en un segmento de precios aún más alto.
El mensaje más importante del Mission S no está en su diseño ni en su posible motor de ocho cilindros. Porsche señala que el 911 ya no tiene por qué ser el único deportivo insignia de la marca. Si la nueva plataforma llega a la producción en serie, podría suponer la mayor reestructuración de la gama de Porsche en décadas.